Guillote
25-08-2009, 16:29:37
El Molinón aspira a convertirse en un nuevo motor de la economía local como octavo centro comercial del municipio. O, por lo menos, ése es el objetivo que tiene en mente el equipo de gobierno municipal al diseñar un complejo de ocio y comercio en los bajos del estadio integrado por 18 locales comerciales en régimen de alquiler sobre una superficie de 11.893 metros cuadrados. Este proyecto mantiene vivo el espíritu de la actuación empresarial que se había puesto en manos de la firma Ruta de El Molinón a finales del año 2006 y que se frustró después de tres años de retrasos y contenciosos con la sociedad madrileña. Allí también se planteaba una reforma de ocho millones de euros a cambio de la explotación de los bajos en una concesión a cuarenta años.
El plan de viabilidad comercial de El Molinón parte de las siguientes reflexiones:
- Locales en tres alturas. El espacio comercial de El Molinón se repartirá en tres alturas de las gradas este, oeste y sur. La superficie total construida suma 11.893,36 metros cuadrados. El plan de viabilidad opta por 18 locales comerciales cuyas medidas oscilan entre los 25,20 metros cuadrados del más pequeño y los 2.844,57 del más grande. Su distribución es de nueve locales en la grada este en tres alturas, cinco locales en la grada oeste en dos alturas y cuatro locales en la grada sur en una altura.
- Las ventajas de vender en El Molinón. «No existe en Gijón otro emplazamiento comparable en edificio, accesos y proximidad al centro urbano», explica en su informe Francisco Cuesta. No es la única ventaja que el economista ve a El Molinón como centro comercial. Cuesta también reivindica el amplio aparcamiento, la cercanía de equipamientos como la Feria de Muestras y el parque de Isabel La Católica, la expansión del cercano barrio de La Guía, su ubicación en zona de paso a la Laboral, campus universitario, Parque Tecnológico y el Hospital de Cabueñes y las sinergias que crean las 20.000 personas que cada quince días irán al estadio para ver al Sporting.
- Una marca de calidad. Supermercados, oficinas para empresas y negocios, locales de ocio, hostelería... ésas son los potenciales empresas que tendrían su ubicación en El Molinón. El Ayuntamiento plantea que todas ellas se unan bajo una marca que sea sinónimo de calidad y que aproveche su ubicación en un edificio remodelado y vanguardistas. Liverpool y Madrid son dos ejemplos a seguir en ese camino.
- Medio millón de clientes. La influencia comercial de cualquier nuevo establecimiento en Gijón alcanza a 570.000 personas, según el estudio. A los compradores locales se suman aquellos que puedan llegar de otros municipios gracias a las autovías Minera y del Cantábrico. Este grado de influencia está por debajo de Oviedo (717.722 personas), pero el plan de viabilidad destaca que Gijón es ahora el municipio asturiano con mayor capacidad para absorber un nuevo equipamiento comercial. Gijón tiene, además, una singularidad en sus centros comerciales con respecto a Oviedo, Siero y Avilés: tiene más metros cuadrados dedicados a alimentación que a ocio.
- Alquileres a mitad de precio. Para que la oferta comercial de El Molinón sea atractiva al empresariado, el plan de viabilidad pone sobre la mesa alquileres mensuales de 12 y 16 euros el metro cuadrado que están muy por debajo de la actual realidad del mercado inmobiliario de la ciudad y, desde luego, a años luz de los precios que se pedían hace dos años cuando la crisis económica no había llegado aún a las vidas de los gijoneses. Según los datos del plan de viabilidad de Francisco Blanco, fijados el pasado mes de junio, el alquiler de locales comerciales en el centro urbano oscila entre los 30 y los 40 euros. La horquilla se fija entre 18 y 20 euros al hablar de negocios en la zona de Los Campos, La Arena, Magnus Blikstad y la avenida de El Llano; baja a los 12-18 euros en el entorno de la avenida de la Argentina y llega hasta los 6 euros en espacios periféricos. Cifras que suponen un descenso de entre el 15 y el 30% con respecto a los alquileres del año 2007. Y aunque la media actual en Gijón oscila entre los 15 y los 30 euros el metro cuadrado de local, el Ayuntamiento fija sus alquileres para El Molinón en 12 euros para las plantas altas y 16 euros para los locales de la planta baja. «Ligeramente inferior al estudio de demanda», remata el firmante del plan de viabilidad. Ese estudio habla de alquileres de 15 y 20 euros el metro cuadrado.
- Las grandes cifras. La inversión total de construcción llega a los 8.610.000 euros a partir de un presupuesto de ejecución material de siete millones de euros, a los que hay que sumar más de un millón de euros de gastos generales y beneficio industrial y 280.000 euros en concepto de impuesto de construcción, instalaciones y obras. Un millón de euros es la cifra marcada por el Ayuntamiento como canon de concesión. El informe de viabilidad se da por positivo al establecerse un valor actual neto de la concesión de 11.773.844 euros y una tasa interna de retorno del 7,5%.
- Gastos anuales. El estudio de viabilidad que ahora mismo está a información pública en el Ayuntamiento de Gijón también hace sus sumas sobre los gastos de explotación anuales para este recinto comercial. Entre los números más destacados están: 78.000 euros para mantenimiento y limpieza, 50.000 euros para seguros, 150.000 euros para gastos de personas con comercialización incluida, 12.000 euros para suministros no registrados y 60.000 euros para imprevistos.
- Porcentajes de ocupación en tres años. Pese a la celeridad de todas las actuaciones vinculadas a la reforma de El Molinón, poco se podrá ver de esta iniciativa antes del año 2010. Año previsto para que El Molinón luzca su nueva imagen tras meses de obras. La situación de crisis económica mundial tampoco ayuda a que una iniciativa de estas características explote en poco tiempo. Desde un planteamiento marcado por la prudencia, el asesor municipal para asuntos económicos plantea como factible que el primer año se consiga una ocupación del 30%, que se elevará al 45% al año siguiente, para alcanzar un 60% a partir del tercer año de la concesión. La concesión administrativa está calculada a 40 años. El mismo tiempo que se indicaba en el pliego de condiciones del contrato de Ruta de El Molinón, donde también se planteaba la opción de una prórroga.
- Una grada este que cae «a plomo». La creación de los locales comerciales hace necesaria una estructura auxiliar de pilares y forjados para albergar los nuevos usos y un sistema de compartimentación de esa superficie. Ese complejo comercial y de ocio compartirá plantas con otros espacios de uso municipal, deportivo y de garaje. El proyecto supone, entre otros cambios físicos en el estadio y su entorno, una intervención sobre las circulaciones de las gradas este y sur para mejorar el flujo de gente y su evacuación, un crecimiento de la grada este en la planta baja que ahora es porticada y tendrá una caída «a plomo» para albergar los espacios comerciales, una rehabilitación de las puertas de acceso para ampliar su ancho y colocar tornos automáticos, una mejora de los accesos a la grada y una adecuación de las aceras perimetrales que tendrán un ancho de entre tres y cinco metros.
- La fachada de Vaquero Turcios. Esta operación comercial que cubre otra parte de la reforma de El Molinón hace suyo el diseño de la fachada que había planteado desde un inicio el artista Joaquín Vaquero Turcios para envolver todo el estadio. Cierto es que la presencia del escultor en el proyecto de El Molinón llegó de la mano de la olvidada Ruta de El Molinón, pero su diseño fue pagado por el Ayuntamiento de Gijón con fondos propios y recuperado tras la rescisión de la concesión administrativa a la firma madrileña con un coste económica (IVA incluido) de 1,9 millones de euros. La actuación en la fachada se divide en tres: una zona de hormigón desde el suelo hasta una marquesina metálica que rodea todo el estadio, una segunda zona con paneles de chapa de bloque de hierro galvanizado y lacada en el color que marque el artista y una serie de remates de prismas escultóricos en paneles de aluminio lacado. Ésa será la imagen colorista y vanguardista de un estadio de fútbol con complejo comercial añadido. Siempre en Primera División.
La reforma de la Tribunona
Una obra de 3,3 millones que se pagan con el «plan Zapatero». La obra está en manos de la firma Constructora Hispánica.
Nueva red eléctrica
También el Fondo Estatal de Inversión Local es el cajón del que salen los dineros, más de un millón de euros, para renovar el servicio eléctrico del estadio. Isastur es la responsable del trabajo.
Recrecido de la grada norte
Procoin ya está trabajando en el recrecido de la grada norte, con un presupuesto de 3,9 millones de euros que salen de las arcas del Ayuntamiento.
Cambio de vestuarios
Tras la ruptura con Ruta de El Molinón, el Ayuntamiento asumió el arreglo de los vestuarios. La obra será contratada en breve a partir de un presupuesto de 1,9 millones.
Locales comerciales
Unos 8,6 millones de euros se suman a la reforma de El Molinón con la nueva concesión administrativa para explotar los usos comerciales de 18 bajos en el estadio de fútbol.
Fachada de Vaquero Turcios
Al Ayuntamiento el diseño le ha costado medio millón de euros.
http://www.lne.es/gijon/2009/08/25/gijon-molinon-opta-convertirse-octavo-centro-comercial-gijon-negocios/799501.html
El plan de viabilidad comercial de El Molinón parte de las siguientes reflexiones:
- Locales en tres alturas. El espacio comercial de El Molinón se repartirá en tres alturas de las gradas este, oeste y sur. La superficie total construida suma 11.893,36 metros cuadrados. El plan de viabilidad opta por 18 locales comerciales cuyas medidas oscilan entre los 25,20 metros cuadrados del más pequeño y los 2.844,57 del más grande. Su distribución es de nueve locales en la grada este en tres alturas, cinco locales en la grada oeste en dos alturas y cuatro locales en la grada sur en una altura.
- Las ventajas de vender en El Molinón. «No existe en Gijón otro emplazamiento comparable en edificio, accesos y proximidad al centro urbano», explica en su informe Francisco Cuesta. No es la única ventaja que el economista ve a El Molinón como centro comercial. Cuesta también reivindica el amplio aparcamiento, la cercanía de equipamientos como la Feria de Muestras y el parque de Isabel La Católica, la expansión del cercano barrio de La Guía, su ubicación en zona de paso a la Laboral, campus universitario, Parque Tecnológico y el Hospital de Cabueñes y las sinergias que crean las 20.000 personas que cada quince días irán al estadio para ver al Sporting.
- Una marca de calidad. Supermercados, oficinas para empresas y negocios, locales de ocio, hostelería... ésas son los potenciales empresas que tendrían su ubicación en El Molinón. El Ayuntamiento plantea que todas ellas se unan bajo una marca que sea sinónimo de calidad y que aproveche su ubicación en un edificio remodelado y vanguardistas. Liverpool y Madrid son dos ejemplos a seguir en ese camino.
- Medio millón de clientes. La influencia comercial de cualquier nuevo establecimiento en Gijón alcanza a 570.000 personas, según el estudio. A los compradores locales se suman aquellos que puedan llegar de otros municipios gracias a las autovías Minera y del Cantábrico. Este grado de influencia está por debajo de Oviedo (717.722 personas), pero el plan de viabilidad destaca que Gijón es ahora el municipio asturiano con mayor capacidad para absorber un nuevo equipamiento comercial. Gijón tiene, además, una singularidad en sus centros comerciales con respecto a Oviedo, Siero y Avilés: tiene más metros cuadrados dedicados a alimentación que a ocio.
- Alquileres a mitad de precio. Para que la oferta comercial de El Molinón sea atractiva al empresariado, el plan de viabilidad pone sobre la mesa alquileres mensuales de 12 y 16 euros el metro cuadrado que están muy por debajo de la actual realidad del mercado inmobiliario de la ciudad y, desde luego, a años luz de los precios que se pedían hace dos años cuando la crisis económica no había llegado aún a las vidas de los gijoneses. Según los datos del plan de viabilidad de Francisco Blanco, fijados el pasado mes de junio, el alquiler de locales comerciales en el centro urbano oscila entre los 30 y los 40 euros. La horquilla se fija entre 18 y 20 euros al hablar de negocios en la zona de Los Campos, La Arena, Magnus Blikstad y la avenida de El Llano; baja a los 12-18 euros en el entorno de la avenida de la Argentina y llega hasta los 6 euros en espacios periféricos. Cifras que suponen un descenso de entre el 15 y el 30% con respecto a los alquileres del año 2007. Y aunque la media actual en Gijón oscila entre los 15 y los 30 euros el metro cuadrado de local, el Ayuntamiento fija sus alquileres para El Molinón en 12 euros para las plantas altas y 16 euros para los locales de la planta baja. «Ligeramente inferior al estudio de demanda», remata el firmante del plan de viabilidad. Ese estudio habla de alquileres de 15 y 20 euros el metro cuadrado.
- Las grandes cifras. La inversión total de construcción llega a los 8.610.000 euros a partir de un presupuesto de ejecución material de siete millones de euros, a los que hay que sumar más de un millón de euros de gastos generales y beneficio industrial y 280.000 euros en concepto de impuesto de construcción, instalaciones y obras. Un millón de euros es la cifra marcada por el Ayuntamiento como canon de concesión. El informe de viabilidad se da por positivo al establecerse un valor actual neto de la concesión de 11.773.844 euros y una tasa interna de retorno del 7,5%.
- Gastos anuales. El estudio de viabilidad que ahora mismo está a información pública en el Ayuntamiento de Gijón también hace sus sumas sobre los gastos de explotación anuales para este recinto comercial. Entre los números más destacados están: 78.000 euros para mantenimiento y limpieza, 50.000 euros para seguros, 150.000 euros para gastos de personas con comercialización incluida, 12.000 euros para suministros no registrados y 60.000 euros para imprevistos.
- Porcentajes de ocupación en tres años. Pese a la celeridad de todas las actuaciones vinculadas a la reforma de El Molinón, poco se podrá ver de esta iniciativa antes del año 2010. Año previsto para que El Molinón luzca su nueva imagen tras meses de obras. La situación de crisis económica mundial tampoco ayuda a que una iniciativa de estas características explote en poco tiempo. Desde un planteamiento marcado por la prudencia, el asesor municipal para asuntos económicos plantea como factible que el primer año se consiga una ocupación del 30%, que se elevará al 45% al año siguiente, para alcanzar un 60% a partir del tercer año de la concesión. La concesión administrativa está calculada a 40 años. El mismo tiempo que se indicaba en el pliego de condiciones del contrato de Ruta de El Molinón, donde también se planteaba la opción de una prórroga.
- Una grada este que cae «a plomo». La creación de los locales comerciales hace necesaria una estructura auxiliar de pilares y forjados para albergar los nuevos usos y un sistema de compartimentación de esa superficie. Ese complejo comercial y de ocio compartirá plantas con otros espacios de uso municipal, deportivo y de garaje. El proyecto supone, entre otros cambios físicos en el estadio y su entorno, una intervención sobre las circulaciones de las gradas este y sur para mejorar el flujo de gente y su evacuación, un crecimiento de la grada este en la planta baja que ahora es porticada y tendrá una caída «a plomo» para albergar los espacios comerciales, una rehabilitación de las puertas de acceso para ampliar su ancho y colocar tornos automáticos, una mejora de los accesos a la grada y una adecuación de las aceras perimetrales que tendrán un ancho de entre tres y cinco metros.
- La fachada de Vaquero Turcios. Esta operación comercial que cubre otra parte de la reforma de El Molinón hace suyo el diseño de la fachada que había planteado desde un inicio el artista Joaquín Vaquero Turcios para envolver todo el estadio. Cierto es que la presencia del escultor en el proyecto de El Molinón llegó de la mano de la olvidada Ruta de El Molinón, pero su diseño fue pagado por el Ayuntamiento de Gijón con fondos propios y recuperado tras la rescisión de la concesión administrativa a la firma madrileña con un coste económica (IVA incluido) de 1,9 millones de euros. La actuación en la fachada se divide en tres: una zona de hormigón desde el suelo hasta una marquesina metálica que rodea todo el estadio, una segunda zona con paneles de chapa de bloque de hierro galvanizado y lacada en el color que marque el artista y una serie de remates de prismas escultóricos en paneles de aluminio lacado. Ésa será la imagen colorista y vanguardista de un estadio de fútbol con complejo comercial añadido. Siempre en Primera División.
La reforma de la Tribunona
Una obra de 3,3 millones que se pagan con el «plan Zapatero». La obra está en manos de la firma Constructora Hispánica.
Nueva red eléctrica
También el Fondo Estatal de Inversión Local es el cajón del que salen los dineros, más de un millón de euros, para renovar el servicio eléctrico del estadio. Isastur es la responsable del trabajo.
Recrecido de la grada norte
Procoin ya está trabajando en el recrecido de la grada norte, con un presupuesto de 3,9 millones de euros que salen de las arcas del Ayuntamiento.
Cambio de vestuarios
Tras la ruptura con Ruta de El Molinón, el Ayuntamiento asumió el arreglo de los vestuarios. La obra será contratada en breve a partir de un presupuesto de 1,9 millones.
Locales comerciales
Unos 8,6 millones de euros se suman a la reforma de El Molinón con la nueva concesión administrativa para explotar los usos comerciales de 18 bajos en el estadio de fútbol.
Fachada de Vaquero Turcios
Al Ayuntamiento el diseño le ha costado medio millón de euros.
http://www.lne.es/gijon/2009/08/25/gijon-molinon-opta-convertirse-octavo-centro-comercial-gijon-negocios/799501.html