Guillote
14-10-2009, 16:21:51
Marks & Spencer (M&S) prepara su regreso a España, dentro de un plan puesto en marcha por la cadena británica de grandes almacenes para relanzar su negocio internacional y compensar la pérdida de cuota en Reino Unido.
Ocho años después de traspasar sus tiendas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Bilbao, el grupo M&S abrirá antes de Navidad el primer establecimiento de su nueva etapa en la Península. La tienda, de unos mil metros cuadrados, estará ubicada en el centro comercial La Cañada, en Marbella (Málaga), y ofrecerá toda la gama de productos de la marca británica: ropa, productos de hogar y comida.
En función de la respuesta del público, M&S extenderá su enseña por otras localidades. La empresa también ha empezado a vender y prestar servicios a través de Internet a los clientes españoles.
Lecciones aprendidas
Las condiciones del regreso a la Península de M&S (que desde 2001 ha mantenido una pequeña presencia en Canarias con cuatro establecimientos franquiciados) están marcadas por las lecciones aprendidas de la anterior etapa en ese mercado, que duró once años y acabó con fuertes pérdidas para la compañía.
La empresa va a dirigirse inicialmente al colectivo de 750.000 expatriados británicos que viven en España, y que conocen bien la oferta de M&S. Eso explica la inicial apertura en Marbella y hará que el potencial desarrollo de las tiendas se realice por la costa mediterránea, donde viven muchas de esas personas. Esta estrategia contrasta con el plan de los años noventa de atraer al público medio español, que nunca llegó a cuajar.
Además, M&S va a utilizar para su nueva aventura española un modelo de franquicias, sin invertir de forma directa. En Marbella, por ejemplo, el franquiciado es la empresa York Limited, que también gestiona el establecimiento de M&S en Gibraltar. En caso de no tener una buena acogida, este modelo de negocio permite una retirada más sencilla que la de 2001, cuando el grupo tenía nueve grandes centros con 800 empleados, negocio que acabó adquiriendo El Corte Inglés.
Prudencia
Fuentes de Marks & Spencer advierten de que «la apertura de Marbella no es una indicación de un plan determinado para crecer en España. Se ha visto una buena oportunidad en colaboración con nuestros socios franquiciados de Gibraltar y la queremos aprovechar».
Un analista que sigue la evolución de la empresa británica cree que «sería absurdo quedarse con sólo un establecimiento en la costa española si las cosas marchan bien. La tienda online de M&S ha tenido una fuerte demanda desde España en los últimos meses, y la empresa quiere combinar la comercialización online con una red de distribución».
Detrás del segundo desembarco en el mercado español, se encuentra la convicción de Stuart Rose, presidente de M&S, de la necesidad de acelerar la internacionalización de la empresa. Durante los dos últimos años, la marca ha perdido cuota de mercado en Reino Unido frente a cadenas como Primark y supermercados como Asda, que ofrecen precios más bajos que los grandes almacenes.
M&S, que factura nueve mil millones de libras (9.600 millones de euros) anuales, tiene 668 tiendas en Reino Unido y 296 en otros países. Los mercados prioritarios para crecer fuera de su área original son la cuenca mediterránea (incluida España), el centro y el este de Europa, Oriente Medio, India y China.
La empresa cree que su expansión cuenta ahora con dos ventajas: el descenso de precios de los inmuebles en muchas zonas por la crisis y la depreciación de la libra, que abarata las exportaciones de Reino Unido a otros países.
Inversión online
A la vez, M&S va a invertir mil millones de libras para reforzar sus sistemas tecnológicos y su estructura logística con el fin de vender sus productos en todo el mundo a través de Internet. La empresa quiere enviar directamente las compras a los clientes desde sus centros de producción en Asia, en lugar de pasar siempre por los centros logísticos de Reino Unido.
Ahora, el envío a España de las compras a M&S realizadas por esa vía tarda diez días.
La profecía de Stuart Rose
Stuart Rose, el presidente ejecutivo de Marks & Spencer (M&S), es el empresario más popular de Reino Unido. No sólo por liderar una de las marcas más conocidas del país, sino también por su carisma y locuacidad, que le permiten opinar de cuestiones políticas o discutir sobre la calidad de la ropa interior de su empresa en televisión.
El apoyo del público y los pequeños accionistas salvó el año pasado a Rose de una revuelta de algunas instituciones, que querían que M&S separara los cargos de presidente y primer ejecutivo, que ahora acapara.
Stuart Rose, que trabajó en M&S entre 1972 y 1989, regresó en 2004 como consejero delegado para evitar que el grupo cayera en manos de Philip Green. Cuando volvió a la empresa, Rose dijo que había sido un error salir de Europa continental y prometió volver. Ahora, ve el momento de cumplir esa autoprofecía.
http://www.expansion.com/2009/10/13/empresas/1255468655.html
Ocho años después de traspasar sus tiendas en Madrid, Barcelona, Sevilla y Bilbao, el grupo M&S abrirá antes de Navidad el primer establecimiento de su nueva etapa en la Península. La tienda, de unos mil metros cuadrados, estará ubicada en el centro comercial La Cañada, en Marbella (Málaga), y ofrecerá toda la gama de productos de la marca británica: ropa, productos de hogar y comida.
En función de la respuesta del público, M&S extenderá su enseña por otras localidades. La empresa también ha empezado a vender y prestar servicios a través de Internet a los clientes españoles.
Lecciones aprendidas
Las condiciones del regreso a la Península de M&S (que desde 2001 ha mantenido una pequeña presencia en Canarias con cuatro establecimientos franquiciados) están marcadas por las lecciones aprendidas de la anterior etapa en ese mercado, que duró once años y acabó con fuertes pérdidas para la compañía.
La empresa va a dirigirse inicialmente al colectivo de 750.000 expatriados británicos que viven en España, y que conocen bien la oferta de M&S. Eso explica la inicial apertura en Marbella y hará que el potencial desarrollo de las tiendas se realice por la costa mediterránea, donde viven muchas de esas personas. Esta estrategia contrasta con el plan de los años noventa de atraer al público medio español, que nunca llegó a cuajar.
Además, M&S va a utilizar para su nueva aventura española un modelo de franquicias, sin invertir de forma directa. En Marbella, por ejemplo, el franquiciado es la empresa York Limited, que también gestiona el establecimiento de M&S en Gibraltar. En caso de no tener una buena acogida, este modelo de negocio permite una retirada más sencilla que la de 2001, cuando el grupo tenía nueve grandes centros con 800 empleados, negocio que acabó adquiriendo El Corte Inglés.
Prudencia
Fuentes de Marks & Spencer advierten de que «la apertura de Marbella no es una indicación de un plan determinado para crecer en España. Se ha visto una buena oportunidad en colaboración con nuestros socios franquiciados de Gibraltar y la queremos aprovechar».
Un analista que sigue la evolución de la empresa británica cree que «sería absurdo quedarse con sólo un establecimiento en la costa española si las cosas marchan bien. La tienda online de M&S ha tenido una fuerte demanda desde España en los últimos meses, y la empresa quiere combinar la comercialización online con una red de distribución».
Detrás del segundo desembarco en el mercado español, se encuentra la convicción de Stuart Rose, presidente de M&S, de la necesidad de acelerar la internacionalización de la empresa. Durante los dos últimos años, la marca ha perdido cuota de mercado en Reino Unido frente a cadenas como Primark y supermercados como Asda, que ofrecen precios más bajos que los grandes almacenes.
M&S, que factura nueve mil millones de libras (9.600 millones de euros) anuales, tiene 668 tiendas en Reino Unido y 296 en otros países. Los mercados prioritarios para crecer fuera de su área original son la cuenca mediterránea (incluida España), el centro y el este de Europa, Oriente Medio, India y China.
La empresa cree que su expansión cuenta ahora con dos ventajas: el descenso de precios de los inmuebles en muchas zonas por la crisis y la depreciación de la libra, que abarata las exportaciones de Reino Unido a otros países.
Inversión online
A la vez, M&S va a invertir mil millones de libras para reforzar sus sistemas tecnológicos y su estructura logística con el fin de vender sus productos en todo el mundo a través de Internet. La empresa quiere enviar directamente las compras a los clientes desde sus centros de producción en Asia, en lugar de pasar siempre por los centros logísticos de Reino Unido.
Ahora, el envío a España de las compras a M&S realizadas por esa vía tarda diez días.
La profecía de Stuart Rose
Stuart Rose, el presidente ejecutivo de Marks & Spencer (M&S), es el empresario más popular de Reino Unido. No sólo por liderar una de las marcas más conocidas del país, sino también por su carisma y locuacidad, que le permiten opinar de cuestiones políticas o discutir sobre la calidad de la ropa interior de su empresa en televisión.
El apoyo del público y los pequeños accionistas salvó el año pasado a Rose de una revuelta de algunas instituciones, que querían que M&S separara los cargos de presidente y primer ejecutivo, que ahora acapara.
Stuart Rose, que trabajó en M&S entre 1972 y 1989, regresó en 2004 como consejero delegado para evitar que el grupo cayera en manos de Philip Green. Cuando volvió a la empresa, Rose dijo que había sido un error salir de Europa continental y prometió volver. Ahora, ve el momento de cumplir esa autoprofecía.
http://www.expansion.com/2009/10/13/empresas/1255468655.html