Guillote
13-01-2010, 20:36:23
Los técnicos del Consell de Mallorca tienen serias dudas acerca del pelotazo de Son Bordoy, la promoción de 846 viviendas que el Govern quiere impulsar en la zona del Molinar del Palma y que supondrá la creación de un nuevo barrio en el que podrían llegar a residir 2.500 vecinos. Aunque la institución insular dio el visto bueno al proyecto, el detalle de los informes técnicos deja claro que los especialistas ponen en tela de juicio algunos de los aspectos más relevantes de esta iniciativa urbanística, que permitirá al promotor construir cuatro veces más viviendas de las previstas inicialmente a cambio de que algo más de la mitad de ellas sean de precio tasado.
Para comprobarlo basta con repasar uno de los últimos párrafos del informe elaborado por los técnicos del Consell en julio de 2009, cuyas conclusiones han sido refrendadas por dictámenes posteriores. "El hecho de duplicar la edificabilidad y casi cadruplicar el número de viviendas respecto a la anterior ordenación puede resultar legitimado por la propia ley [Carbonero], pero ésta no parece amparar, en ningún caso, la propuesta de una gran zona privada de equipamiento comercial". Sobre todo, prosigue, "cuando se ha hecho uso al máximo de las posibilidades edificatorias y de densificación que permite la ley".
Lo que insinúan los técnicos es que no es de recibo permitir que un promotor se lucre con una área comercial, situada en una zona estratégica e inmejorable, dicho sea de paso, cuando ya se le ha posibilitado multiplicar por cuatro el número máximo de viviendas permitidas para la zona.
La Ley Carbonero, aprobada por el Parlament en mayo de 2008, permite, ciertamente, aumentar la edificabilidad de un solar a cambio de que el promotor construya viviendas de precio tasado. Esta excepción se plantea como un gancho para los constructores, teniendo en cuenta que de otra forma difícilmente se prestarían a promover este tipo de pisos. Además, de acuerdo con la urgencia de dotar a Mallorca de viviendas de protección oficial, simplifica al máximo el papeleo y permite obviar el trámite que tiene parados la mayor parte de proyectos urbanísticos de la capital: la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana de Palma (PGOU) al Plan Territorial.
Es por ello que los técnicos del Consell vienen a decir que cuadruplicar el número de viviendas permitidas tal y como permite la Ley Carbonero– ya es suficiente contraprestación para el promotor y que no tiene sentido que encima se le regale una área comercial privada, situada además en el nudo entre la Autovía de Levante y la Vía de Cintura es sabido que este tipo de lugares son las mejores ubicaciones posibles para los centros comerciales–.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/12/baleares/1263280704.html
Para comprobarlo basta con repasar uno de los últimos párrafos del informe elaborado por los técnicos del Consell en julio de 2009, cuyas conclusiones han sido refrendadas por dictámenes posteriores. "El hecho de duplicar la edificabilidad y casi cadruplicar el número de viviendas respecto a la anterior ordenación puede resultar legitimado por la propia ley [Carbonero], pero ésta no parece amparar, en ningún caso, la propuesta de una gran zona privada de equipamiento comercial". Sobre todo, prosigue, "cuando se ha hecho uso al máximo de las posibilidades edificatorias y de densificación que permite la ley".
Lo que insinúan los técnicos es que no es de recibo permitir que un promotor se lucre con una área comercial, situada en una zona estratégica e inmejorable, dicho sea de paso, cuando ya se le ha posibilitado multiplicar por cuatro el número máximo de viviendas permitidas para la zona.
La Ley Carbonero, aprobada por el Parlament en mayo de 2008, permite, ciertamente, aumentar la edificabilidad de un solar a cambio de que el promotor construya viviendas de precio tasado. Esta excepción se plantea como un gancho para los constructores, teniendo en cuenta que de otra forma difícilmente se prestarían a promover este tipo de pisos. Además, de acuerdo con la urgencia de dotar a Mallorca de viviendas de protección oficial, simplifica al máximo el papeleo y permite obviar el trámite que tiene parados la mayor parte de proyectos urbanísticos de la capital: la adaptación del Plan General de Ordenación Urbana de Palma (PGOU) al Plan Territorial.
Es por ello que los técnicos del Consell vienen a decir que cuadruplicar el número de viviendas permitidas tal y como permite la Ley Carbonero– ya es suficiente contraprestación para el promotor y que no tiene sentido que encima se le regale una área comercial privada, situada además en el nudo entre la Autovía de Levante y la Vía de Cintura es sabido que este tipo de lugares son las mejores ubicaciones posibles para los centros comerciales–.
http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/12/baleares/1263280704.html