Guillote
28-06-2008, 11:08:23
Los responsables del centro comercial Dolce Vita, que se inaugurará el día 17 de octubre en el polígono de A Grela, han adjudicado ya 135 locales comerciales, cifra que supone casi el 80% de los 170 con los que contará el complejo. "Quedan todavía 35 locales por comercializar, todos ellos de los más pequeños. Los espacios más grandes ya están todos comercializados", explicó ayer Jaime Lopes, presidente ejecutivo de la inmobiliaria Chamartín, promotora de los centros Dolce Vita.
Las obras para la construcción del complejo todavía no están finalizadas, aunque los responsables de la promotora y de la cadena Dolce Vita garantizan que los trabajos estarán terminados para la fecha de la inauguración.
La cubierta con cristaleras, las escaleras mecánicas e incluso las baldosas de granito de varios pasillos y estancias ocupan ya el espacio que les corresponde dentro del edificio en construcción, en el que ya están definidas las dos plantas comerciales y las dos que albergarán las 2.800 plazas de aparcamiento con las que contará el centro.
El ingeniero jefe de las obras, Nelson França, desveló ayer algunos de los elementos que caracterizarán al centro Dolce Vita y que lo diferenciarán de otros espacios comerciales. Las cristaleras con vidrios de colores de su fachada principal, los jardines naturales tanto en el exterior como en los interiores o la iluminación que permiten los lucernarios del techo harán, en opinión de los promotores, que el complejo de A Grela se convierta en un lugar idóneo para el paseo y para el disfrute del tiempo libre. "Queremos que las personas que vengan a Dolce Vita lo hagan porque están cómodas. El ambiente será muy natural, se trata de traer la calle al interior", dijo Jaime Lopes.
Los responsables del centro destacaron además la calidad de las marcas y establecimientos cuya presencia en el centro comercial está ya confirmada. La tienda de electrónica Saturn, el hipermercado Eroski y firmas de ropa como H&M, Primark, C&A y Zara son algunos de los reclamos comerciales con los que contará el Dolce Vita.
Lopes avanzó además que la dirección de Dolce Vita negocia actualmente para que se establezca en el centro la conocida cadena de librerías Casa del Libro. "Estamos hablando con ellos, pero todavía no hay nada seguro", aclaró el presidente ejecutivo de la inmobiliaria Chamartín.
La preocupación por el medio ambiente de la dirección de Dolce Vita también queda patente en el diseño del edificio en construcción. El ingeniero jefe explicó que el techo cuenta con un sistema para modular la cantidad de luz solar que entra al interior del edificio, algo que permitirá un ahorro de energía de hasta un 30%. "Puede controlarse la entrada de la luz solar y puede ahorrarse en iluminación y en calefacción", precisó Nelson França.
Otro de los innovadores mecanismos creados para el cuidado del medio ambiente permitirá, según informaron los responsables el centro, recoger el agua de la lluvia para su posterior utilización en los inodoros y en los sistemas de riego.
Los estrictos parámetros para la gestión de residuos, que incluyen el tratamiento de las grasas procedentes de los restaurantes y la separación de basuras, completan el ambicioso proyecto de la dirección de Dolce Vita para situarse a la vanguardia de los centros comerciales en cuanto a desarrollo sostenible.
El presidente ejecutivo de Chamartín se mostró muy orgulloso por los sistemas de ahorro de energía e informó de que el centro Dolce Vita de la ciudad se someterá el 26 de octubre, tan sólo nueve
días después de su inauguración, a una auditoría para obtener el certificado ISO, uno de los más prestigiosos relacionados con la sostenibilidad. "Creo que será el primer centro comercial de España con un certificado que demuestre que cumple la normativa ISO", presumió Lopes.
La dirección de la inmobiliaria Chamartín confirmó que el Dolce Vita no tendrá salas de cine, debido a que los responsables del centro creen que éstos han dejado de ser rentables y a que, según informó Jaime Lopes, existen una serie de problemas legales que impiden su ubicación en el complejo de A Grela. "Los cines no están funcionando bien y además hay un problema con las licencias", declaró.
El presidente ejecutivo restó importancia a la ausencia de salas de cine y mencionó que el propio diseño del centro comercial permitirá que el simple hecho de comprar o de pasear por Dolce Vita constituya una forma de ocio. "Nosotros buscamos una forma de ocio distinta a la de los cines o la de las boleras. Aquí la gente podrá pasear y hacer compras en un ambiente agradable con zonas de descanso", comentó.
Jaime Lopes garantizó que el complejo contará con varios restaurantes y cafeterías, aunque no confirmó qué franquicias ocuparán los locales reservados a los negocios de hostelería.
Las obras para la construcción del complejo todavía no están finalizadas, aunque los responsables de la promotora y de la cadena Dolce Vita garantizan que los trabajos estarán terminados para la fecha de la inauguración.
La cubierta con cristaleras, las escaleras mecánicas e incluso las baldosas de granito de varios pasillos y estancias ocupan ya el espacio que les corresponde dentro del edificio en construcción, en el que ya están definidas las dos plantas comerciales y las dos que albergarán las 2.800 plazas de aparcamiento con las que contará el centro.
El ingeniero jefe de las obras, Nelson França, desveló ayer algunos de los elementos que caracterizarán al centro Dolce Vita y que lo diferenciarán de otros espacios comerciales. Las cristaleras con vidrios de colores de su fachada principal, los jardines naturales tanto en el exterior como en los interiores o la iluminación que permiten los lucernarios del techo harán, en opinión de los promotores, que el complejo de A Grela se convierta en un lugar idóneo para el paseo y para el disfrute del tiempo libre. "Queremos que las personas que vengan a Dolce Vita lo hagan porque están cómodas. El ambiente será muy natural, se trata de traer la calle al interior", dijo Jaime Lopes.
Los responsables del centro destacaron además la calidad de las marcas y establecimientos cuya presencia en el centro comercial está ya confirmada. La tienda de electrónica Saturn, el hipermercado Eroski y firmas de ropa como H&M, Primark, C&A y Zara son algunos de los reclamos comerciales con los que contará el Dolce Vita.
Lopes avanzó además que la dirección de Dolce Vita negocia actualmente para que se establezca en el centro la conocida cadena de librerías Casa del Libro. "Estamos hablando con ellos, pero todavía no hay nada seguro", aclaró el presidente ejecutivo de la inmobiliaria Chamartín.
La preocupación por el medio ambiente de la dirección de Dolce Vita también queda patente en el diseño del edificio en construcción. El ingeniero jefe explicó que el techo cuenta con un sistema para modular la cantidad de luz solar que entra al interior del edificio, algo que permitirá un ahorro de energía de hasta un 30%. "Puede controlarse la entrada de la luz solar y puede ahorrarse en iluminación y en calefacción", precisó Nelson França.
Otro de los innovadores mecanismos creados para el cuidado del medio ambiente permitirá, según informaron los responsables el centro, recoger el agua de la lluvia para su posterior utilización en los inodoros y en los sistemas de riego.
Los estrictos parámetros para la gestión de residuos, que incluyen el tratamiento de las grasas procedentes de los restaurantes y la separación de basuras, completan el ambicioso proyecto de la dirección de Dolce Vita para situarse a la vanguardia de los centros comerciales en cuanto a desarrollo sostenible.
El presidente ejecutivo de Chamartín se mostró muy orgulloso por los sistemas de ahorro de energía e informó de que el centro Dolce Vita de la ciudad se someterá el 26 de octubre, tan sólo nueve
días después de su inauguración, a una auditoría para obtener el certificado ISO, uno de los más prestigiosos relacionados con la sostenibilidad. "Creo que será el primer centro comercial de España con un certificado que demuestre que cumple la normativa ISO", presumió Lopes.
La dirección de la inmobiliaria Chamartín confirmó que el Dolce Vita no tendrá salas de cine, debido a que los responsables del centro creen que éstos han dejado de ser rentables y a que, según informó Jaime Lopes, existen una serie de problemas legales que impiden su ubicación en el complejo de A Grela. "Los cines no están funcionando bien y además hay un problema con las licencias", declaró.
El presidente ejecutivo restó importancia a la ausencia de salas de cine y mencionó que el propio diseño del centro comercial permitirá que el simple hecho de comprar o de pasear por Dolce Vita constituya una forma de ocio. "Nosotros buscamos una forma de ocio distinta a la de los cines o la de las boleras. Aquí la gente podrá pasear y hacer compras en un ambiente agradable con zonas de descanso", comentó.
Jaime Lopes garantizó que el complejo contará con varios restaurantes y cafeterías, aunque no confirmó qué franquicias ocuparán los locales reservados a los negocios de hostelería.